despertando la creatividad a través de la LITERATURA infantil

¿A quién le gusta que le lean?... Yo pienso que todas las personas disfrutan del placer de que les lean un cuento, de que les cuenten una historia mientras imaginan los personajes, paisajes, sucesos...
Las ilustraciones de los cuentos infantiles son muy motivantes para todos, especialmente para los niños.
Yo prefiero los cuentos y lecturas sin imágenes para poder imaginar yo misma todo su contenido y hacerlo a mi medida.
Para los niños es un buen ejercicio escuchar un cuento que se tienen que imaginar, aunque de entrada prefieran los cuentos con dibujos.
(Laura Carratalá es una mujer artista que trabaja la plástica en la infancia. Cuenta los cuentos de una forma mágica como si sacara conejos de la chistera).
Después de la lectura de un cuento me gusta hablar con los niños. Me cuentan
experiencias relacionadas con las historias y muchos, después, me piden hojas en blanco para pintar personajes o escenas imaginadas con estupendos resultados.
(Claudia, 3 años, realizó un dibujo de un topo, el protagonista de la historia del cuento que les contó Laura en el taller de creatividad).
Los niños interrumpen haciendo preguntas acerca de los cuentos y esto es muy positivo porque te muestran su interés en comprender la historia que estás leyendo. Indica que les
interesa lo que cuentas y que prestan atención. Al acabar la historia ellos hablan sobre ella, entre ellos, contigo... analizando las situaciones e incluso cambiando finales o secuencias a su antojo.
Preparar y adaptar un taller plástico relacionado con la literatura infantil no es nada fácil para mi. Hay que conectar una historia con una resolución gráfica concreta que esté íntimamente relacionada con el cuento. Por ello siempre elijo cuentos infantiles que se prestan a desarrollar la imaginación y la creatividad.
"El principito" es uno de mis libros favoritos que poseen estas características y muchísimas más. He realizado diferentes trabajos plásticos de este cuento y siempre he tenido resultados y procesos de trabajo muy interesantes.
En el taller realizado en UBIKcafé de Valencia los niños trabajaron el capítulo 1 y el 2 del libro.
Con la historia de la boa abierta y la boa cerrada jugaron a encontrar seres o cosas en formas
de líneas parecidas a la boa del principito, surgieron mariposas, monstruos, caracoles, coches, rostros y personajes de las manchas dadas y los niños estaban encantados pidiendo hojas y hojas con formas diferentes.
La historia del capítulo de los corderos, donde el piloto le acaba dibujando una caja al principito, da también mucho juego para potenciar la creatividad: dibujando seres que podrían vivir en una caja propia o realizando cajitas para guardar sueños o secretos que se ajusten a la medida de cada niño, como hicimos en el taller creativo de UBIKcafé.
Después de realizar algunos talleres es fácil encontrarse niños que desean leerte un cuento para hablar después de las historias mágicas que existen.
La literatura infantil es un buen material para desarrollar la imaginación, estoy convencida de ello.